Ir al contenido principal

La era de los clones en el Polo

Conseguir caballos buenos fue la puja desde siempre, aunque los tiempos han cambiado. Cuando la Pampeana (de Juancarlitos Harriott), la Yarará (de Horacio Heguy), la Nochecita (de Gastón Dorignac) o la Milonga (de Horacio Araya), grandes polistas de otros tiempos y todos campeones de Palermo, obtenían los premios al mejor ejemplar en el torneo más importante del mundo (el Argentino Abierto, que se está disputando en estas semanas) hace unos 40 años, los polistas de entonces –y los de antes también– tenían que esperar a que esos ejemplares finalizaran su etapa activa para recién poder pensar en sus crías. Nadie sacaba de escena un caballo crack durante una temporada para cumplir con los 11 meses de gestación por la simple razón de que achicaba indirectamente sus posibilidades de éxito.



A fines de los ochenta, se produjo la primera gran revolución: el trasplante embrionario. Una técnica que permite servir a la yegua predilecta con un padrillo top, extraerle el embrión e implantarlo en una madre sustituta, que es la que lleva adelante el embarazo. Así fue posible que los grandes ejemplares diesen crías de jóvenes y no recién a los 15 o 16 años cuando se retiraban, que no resignaran actividad y que, en muchos casos, terminaran compartiendo partidos con sus propias hijas. Para los jugadores y/o criadores, fue una bendición deportiva y económica: más crías, más posibilidades de multiplicar grandes caballos y mayores ventas, de equinos o directamente de embriones, como apuesta de sangre.

Veinticinco años más tarde, el trasplante embrionario sigue su curso; para algunos, al borde de la saturación. Pero no es de lo que se habla hoy, en plena disputa de la Triple Corona, sino de un paso siguiente: la clonación. Una segunda revolución. Que en la Argentina tiene un adelantado: Adolfo Cambiaso (h.), el mejor polista del mundo y 12 veces campeón del Abierto de Palermo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La historia del Real Club de Polo de Barcelona

El Polo Club de Barcelona se fundó en 1897, para fomentar el juego del polo. Poco tiempo después pasó a denominarse Real Polo Club de Barcelona. En 1907 el hockey hierba empezó a desarrollarse entre algunos socios. En 1908 añadió a su título el de Sociedad Hípica, a raíz de hacerse cargo de la organización del Concurso hípico de Barcelona. En 1911 adquirió unos terrenos en Can Rabia, en la carretera de Sarriá, en donde estableció su sede social e infraestructura deportiva. En 1912 se fusionó con el Barcelona Jockey Club, dando origen a una nueva sociedad denominada Real Polo Jockey Club de Barcelona, Sociedad Hípica. En 1914 se incorporó la sección de tenis, que constituye el cuarto pilar deportivo de la institución. En 1932 el club abandonó las instalaciones de Sarriá y se trasladó a sus actuales terrenos en la Diagonal. Finalmente, en 1939 el club tomó la denominación oficial de Real Club de Polo de Barcelona, vigente en la actualidad.

Friday Ladies Formula Polo Night en Roldán

  Con transmisión en vivo de PoloHUB + se llevará a cabo el primer evento totalmente femenino de Fórmula Polo. La Noche del Viernes 26, las chicas jugarán para ver quien se queda con la primera edición de la Copa. Hay anotaciones por equipo e individuales!!

Clones: Los Pro y los Contra de este nuevo sistema

Los avances en genética y tecnología han permitido clonar alrededor de 75 caballos, con resultados muy satisfactorios, que transforman a la Argentina en uno de los países con mayor desarrollo de esta técnica. Sin embargo, las voces a favor y en contra ya se han cruzado. En Argentina se producen los mejores caballos de polo del mundo. “Nuestro país es también uno de los que más biotecnología de alta complejidad aplica a equinos deportivos, eso se ve y acepta en todo el mundo”, asegura Adrián Mutto, director del laboratorio de Biotecnologías del  Instituto de Investigaciones Biotecnológicas. Pero también hay detractores de esta técnica. Son los puristas que la toman como una especie de trampa porque, según ellos, clonar un caballo y tener la mejor sangre no garantiza tener un caballo igual. En la actualidad, solo la Asociación Argentina de Criadores de Caballos de Polo y la de Caballos de Salto permiten la clonación. En cambio, la Asociación de Criadores de Pura Sangre (caballos de c...